Rectificaciones catastrales


Rectificaciones catastrales

 

Rectificaciones catastrales

Las parcelas o fincas rústicas, e incluso las que se encuentran fuera del casco urbano, poseen en su mayoría una falta de concordancia entre la descripción catastral de los bienes inmuebles y la realidad inmobiliaria . La Ley del Catastro Inmobiliario regula la subsanación de estas discrepancias, las cuales se pueden iniciar por el Órgano competente o a instancias del propietario del inmueble.

Las disconformidades o diferencias a alegar se refieren a uso o destino del inmueble, antigüedad, categoría y superficie. Debido a estas discrepancias entre la realidad y la descripción catastral, muchos propietarios se encuentran pagando más impuestos de lo que deberían, pagando incluso por la superficie o alguna construcción del vecino que ha sido incluida por error dentro de los límites de su propiedad.

Se realiza un informe sobre el terreno comprobando y verificando con mediciones, fotografías y planos la realidad de la superficie y del uso y construcciones, si las hubiese, de la propiedad para documentar los errores y pedir al Organismo pertinente la rectificación de los mismos y que mantenga así actualizado Catastro y los datos correctos de las fincas según la realidad inmobiliaria.

En el supuesto en el que sea el propietario el que solicite la rectificación de su propiedad, el Organismo debe de notificar el acuerdo de inicio del expediente en el plazo máximo de un mes desde que la solicitud se registra. El expediente deberá tramitarse y notificarse en el plazo máximo de seis meses transcurridos desde la notificación del acuerdo de iniciación a los interesados. La falta de resolución en el plazo indicado supone la caducidad del procedimiento y el archivo
de las actuaciones, excepto de los supuestos en los que el procedimiento se haya iniciado por los propios interesados, en cuyo caso se ha de proseguir hasta la resolución final del expediente para evitar perjudicar los intereses del interesado de manera injustificada.