Legalización de vallas


Legalización de vallas

Legalización de vallas

Es habitual instalar alambradas y otro tipo de cerramientos en explotaciones o fincas con zonas cercanas a un cauce. Con el tiempo, es posible recibir una denuncia por la Confederación Hidrográfica correspondiente. Nosotros realizamos los informes necesarios para la legalización de vallas o el cerramiento y evitar la denuncia.

Según la Ley de Aguas, se considera cauce al terreno que cubren las aguas en sus máximas crecidas ordinarias, y sus márgenes a los terrenos que lindan con el mismo. Las márgenes están sujetas en toda su extensión longitudinal a una zona de servidumbre, de cinco metros de anchura, para uso público, regulada reglamentariamente y a una zona de policía, de 100 metros de anchura, en la que se condiciona el uso del suelo y las actividades que se desarrollan.

Por ello, es necesario obtener la autorización para obras y construcciones en zona de policía de cauces ya sean arroyos o ríos. Además, si la construcción o valla ya se encuentra instalada, hay que legalizarla para evitar denuncias u otras actuaciones y medidas que pueda tomar la Administración.

Es necesario adjuntar a la documentación una memoria descriptiva de la actuación que se va a realizar o que ya se encuentra en el terreno. También los planos en planta considerados en los que aparezca la construcción, valla, etc y los márgenes reales del cauce delimitados sobre el mismo. Además, hay que adjuntar un perfil transversal de la zona teniendo en cuenta el punto de emplazamiento de la construcción o valla más próximo al cauce y en el que se reflejen las posibles zonas exentas de edificios. También hay que incluir un informe sobre los posibles efectos nocivos que puede provocar la construcción en el medio ambiente. Y un estudio hidrológico sobre la posible afección de la edificación, valla u otra construcción. En caso de construcción, el estudio hidrológico se realiza por avenidas de período de retorno de 25, 100 y 500 años.